Consejos para mejorar tu salud ambiental

La salud ambiental es una disciplina que estudia la interacción entre el medio ambiente y la salud humana, y busca prevenir y controlar los factores ambientales que puedan afectar la salud de las personas. Además, promueve un entorno saludable y sostenible para todos. La salud ambiental es esencial para garantizar el bienestar de la sociedad y del planeta, y su papel es fundamental para proteger la calidad de vida de la población y el medio ambiente. Áreas clave de la salud ambiental incluyen la calidad del aire, el agua y el suelo, la gestión de residuos, la seguridad alimentaria, la exposición a sustancias químicas y la prevención de enfermedades transmitidas por vectores. La promoción de la salud ambiental requiere la colaboración de distintos actores, como gobiernos, empresas, sociedad civil y ciudadanos. Pequeñas acciones cotidianas como reducir el consumo de energía, reciclar, utilizar medios de transporte sostenibles o consumir productos ecológicos, pueden contribuir significativamente a mejorar el medio ambiente y la salud.

Consejos para mejorar la salud ambiental de las personas

La relación entre contaminación y salud se debe a la presencia de disruptores endocrinos en productos de uso diario. Estos químicos, que pueden imitar las hormonas y afectar el equilibrio hormonal del cuerpo, pueden tener efectos negativos en la salud. Las hormonas son responsables de la comunicación entre células y órganos, y cualquier alteración en su funcionamiento puede dar lugar a enfermedades y trastornos. Por lo tanto, es importante tomar medidas para reducir la exposición a los disruptores endocrinos y minimizar los riesgos para la salud.

  1. Usar desodorantes sin aluminio.
  2. Prescindir del uso de materiales con bisfenol. Está presente en utensilios para guardar la comida como los táperes (se pueden escoger de vidrio o de plástico sin tóxicos).
  3. Usar botellas de acero inoxidable para evitar las botellas de plástico para el agua mineral.
  4. Escoger cosméticos sin parabenos.
  5. Prestar atención a los componentes de los productos alimentarios que se consumen para evitar los que incluyan aditivos con parabenos.
  6. Evitar la manipulación de los tickets de compra y las latas, ya que pueden incorporar bisfenoles.
  7. Reducir la ingesta de alimentos procesados y enlatados.

Todavía se desconocen la totalidad de los efectos que podrían tener sobre nuestra salud, pero diferentes estudios los han asociado con el incremento de ciertos tipos de cáncer, obesidad, infertilidad, diabetes, asma y problemas del neurodesarrollo.

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